viernes, 22 de julio de 2011

Ay, la educación!...

Establecimiento en Nanking

Bolsa pop...

Aveja Reina, por Calderón

LA CORNADA

Por Renecio del Rincón t.

“ ¡La Revolución no necesita sabios!”…

Grito al llevar a la guillotina al insigne químico Lavoissier.

¿Otro ‘Perro’?...

En su notable y decidor libro El Poder (Historias de familia), don Julio Scherer García, anota lo escrito por el licenciado José López Portillo, presidente de la república, sobre la petición hecha -por separado- a sus subordinados Jorge de la Vega Domínguez y Everardo Espino de la O, por ‘el director de importantísimo diario’ en el sentido de depositar en su cuenta bancaria personal cosa de doscientos mil pesos mensuales. Terminaba amenazante el presidente: “Eso no es tolerable”… Dice Scherer: “No era tolerable y calló el nombre del director que practicaba el chantaje… Por su libre voluntad y sin que mediara explicación alguna, López Portillo asoció su nombre al del chantajista en la mustia calidad de simple encubridor… y olvidó que era presidente”

Todo México pensante espera -muy probablemente en vano- que Felipe Calderón no olvide, como olvidó ‘El Perro’, su alta investidura y actúe en tal calidad sobre el sonado y actual caso del intentado chantaje sobre Miguel Ángel Yunes cuando dirigía el ISSSTE y la inefable Elba Esther Gordillo (que desde sus residencias en San Diego, California, ‘dirige’ el SNTE y aspira a controlar el ISSSTE como botín), quien le exigiera un estipendio mensual de 20 millones de pesos a cargo de la nación… y de los callados contribuyentes. El PeRDeré ya denunció ante la PGR no sólo a ‘La Mamá de Chucky’ sino también a su hija Mónica Arreola que ahora dirige el PANAL, faltaba más; así como a su yerno Fernando González que despacha como subsecretario en la SEP, y a su contlapache Francisco Yáñez que recibió en herencia la tambaleante Lotería Nacional, otrora ‘caja chica’ de regímenes priístas. Como verás lector, la Gordillo es firme creyente en la tradicional doctrina política mexicana de tener siempre muy bien acomodada a la familia, tan criticada a don Porfirio Díaz pero tan respetada por todos sus sucesores, sin excepción. Veremos…

A todo lo anterior se suma un ‘descubrimiento’ de la Cámara de Diputados Federal sobre la raíz y origen de la lamentable calidad de la educación en México, en especial la primaria. Descubrimiento que la mitad de la ciudadanía ya conocía desde antier y que ahora se hace oficial. A ver si ahora sí, alguien hace algo, cualquier cosa, al respecto. Mural lo consigna el 10 de julio de la siguiente manera: “De acuerdo con el Diagnóstico de la Comisión Especial de Impulso a la Calidad Educativa realizado por la Cámara de Diputados (¡Puf!), el programa educativo con el que se forman los nuevos maestros (en las Escuelas Normales Superiores) no cumple con las necesidades de enseñanza y es de baja calidad. Es ingenuo considerar que cursar la educación primaria, la secundaria y el bachillerato supone aprender a enseñar Español, Matemáticas, Ciencias Naturales, o Educación Física, por mencionar algunas”…

Los mexicanos hemos escuchado siempre que las mencionadas Normales concedían a sus egresados la ‘Licenciatura’ en Educación, mejor referida como ‘Normalismo’, licenciatura que se estableció como requisito general hace más de dos décadas y que jamás se observó en la práctica. La justificación la dio hace unos meses el ex Secretario General del SNTE Rafael Ochoa Guzmán, aseverando que “la licenciatura no es indispensable para un maestro y que ello no afectaba la calidad educativa”. Por otro lado, 6 de cada 10 maestros que se inscriben en los Cursos Nacionales de Actualización no logran acreditarlo o de plano lo reprueban (sobre todo Español y Matemáticas); en Jalisco, menos del 70% de los docentes están inscritos en dicho Programa. La cruda realidad es que el ‘Normalismo’ alcanza tan sólo el nivel de bachillerato, y el arriba mencionado diagnóstico califica de ingenua la pretensión de suficiencia del gremio tipificado por Ochoa Guzmán. Las evaluaciones sobre el pésimo aprovechamiento escolar en México realizadas en los últimos años, corroboran la percepción de la citada Comisión… y de la mitad de la ciudadanía. Ya lo expresó antes el sentir popular anónimo cuando estableció: “Nadie puede dar sino aquello que tiene”…

Y, para endulzarnos la amarga píldora: ¿En qué distingues a un reportero de quien no lo es?... R= Pues en que el reportero es el único idiota luchando por entrar al edificio en llamas del que todos los demás huyen despavoridos…

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viernes, 15 de julio de 2011

Ludopatías 2011

Suprema idiotez en la San Fermín!

El Niño Héroe Gómez a la extrema derecha...

La Herradura: Rincón del Arte, nidito romántico, y mingitorio público...

LA CORNADA

Por Renecio del Rincón t.

“El primer placer en este mundo es ganar en el juego,

y el segundo placer, perder en el juego”…

-Barbey d’Aurevilly, Las Diabólicas.

De trastornos de conducta…

Nos ilustra el licenciado Flavio Romero de Velasco, ex gobernador de Jalisco y ahora excelente editorialista, el 02/07/11: “Según expertos de la Organización Mundial de la Salud, la LUDOPATÍA es un trastorno del comportamiento ligado al juego de apuestas y de azar. Es una adicción, una enfermedad compulsiva por lo general incurable, a la que son propensas personalidades aprehensivas, ávidas de emociones fuertes reservadas a la torturante expectativa de ganar o perder. La ostentosa proliferación de casinos en Guadalajara, amenaza con convertir a la ciudad en un émulo de Las Vegas, lugar emblemático del juego y el vicio. ¿Qué políticos encumbrados y prestanombres amparan su funcionamiento?... Ninguna autoridad local o federal se hace responsable de su crecimiento, pero el hecho está a la vista de todos: su incremento, nadie es capaz de detenerlo”. Y muchísimo menos en nuestra antigua y degradada ciudad natal, de la que guardamos mucho mejores recuerdos, Sayula… Es aquí donde ese trastorno del comportamiento definido por el licenciado Romero de Velasco se ensancha por encima de los juegos de azar, que también padecemos, hasta alcanzar alturas insospechadas:

Yo convengo en que quizá son causantes de ello las matronas sayulenses que, hartas de los desmanes cotidianos de el/la mocos@, lo exilian del lar hogareño enviándolo a ‘jugar’ en plena media calle… A partir de ese temprano trauma, el actual sayulense típico descubre su ideal paraíso lúdico, particular o en masa, -como en las importadas e importantísimas ‘comparsas’- justo en ese sitio de original destierro infantil, la calle. Allí conocerá, solo o en pandilla, la herencia mexicana más orgullosamente disfrutada, pregonada y presumida: el desmadre¡Al fin que la calle es libre, como Jalisco! Libre, para quedar atravesado en cualquier zaguán ahogado de borracho; o para allí comprar y consumir toda clase de guzguerías, sin olvidar tirar al paso los envases o sobrantes; o para externar en cualquier fachada citadina tu enorme talento graffitero o tu justa protesta ciudadana, de mafia o personal; libre, en fin, para cualquier capricho -acústico o etílico-, vacilada, o el desahogo hormonal o corporal en cualquier rincón o esquina. ¡Que viva el libertinaje y los derechos ‘humanos’!, tan arduamente conquistados que hasta el cura local predica públicamente la moderna doctrina de la no represión (¿teología de la li-be-ra-ción?...) a las conductas antisociales de la juventud contemporánea… ¡Ave María!

Y de aromas…

El columnista tapatío Diego Petersen, filosofa así en El Informador del 05/07/11: “Nada nos define tanto como el olor; cualquier perro podría decirlo. Aunque, quizá sabiamente, ponemos poca atención a los olores, éstos no sólo definen a las personas sino también a las ciudades. Todas las ciudades tienen un olor característico. El de la Ciudad de México es un olor a drenaje profundo que, aunque no llega a ser nauseabundo, es penetrante y poco agradable, que se percibe al paso de cada alcantarilla en el Centro.”

“París es una ciudad que huele muy mal, pero es tan bella que difícilmente ponemos atención al hedor. La mezcla de perfumes y sudores añejos del metro de París puede ser una de las experiencias más desagradables a las que se pueda enfrentar un ser humano, y las calles tienen ese olor podrido de los que fueron los pantanos de los alrededores del Sena. Madrid huele a ajo, un mismo aroma que sale de las ventanas de las casas y de los sobacos de los madrileños, etcétera… Cada ciudad tiene su olor y los habitantes somos los menos indicados para captarlo porque los hemos integrado a la ciudad.”… ¿A qué le huele Sayula, vecino? ¿Alguna vez ha pasado usted -sin máscara antigás- por la ‘herradura’ (si, la que aparece en nuestra foto) atrás del viejo, olvidado y céntrico Kinder? ¿Y ‘óndi más’ quería usted que alivien la vejiga los jóvenes conductores de taxi y autobuses foráneos, a los que sus empresarios (¿a poco ‘créiban’ que el servicio es gratuito?) les niegan una terminal digna y salubre, conforme lo dispuesto por la ley de la materia? Y qué mejor y más discreto lugar se imaginan para otra clase de ‘desahogos’ hormonales, o inquietudes pictóricas de tantísimo ignorado hartista, perdón: artista, como abundan en tan privilegiada y culta (¡ouch!, mi lengua…) población del Sur de Jalisco. Digo yo…

Y, para endulzarnos la amarga píldora: Carlos Loret de Mola vierte sal sobre viejas heridas, en los resultados de la elección en el estado de México: “¡Gulp! Tras anunciar su impugnación, pregunté a Encinas si podría nombrarse “gobernador legítimo”. Contestó: “Yo no estoy para vaciladas”… Pero, según el peje, ¡todo México sí lo está!

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