viernes, 5 de febrero de 2010

Relajo...

Macheteros del SME en 'pacífica'marcha...

Dizque bisnietas de próceres en cueros en el Playboy. Oooh, si!...

LA CORNADA

Por Renecio del Rincón t.


“Sin la mujer la vida es pura prosa”… -Rubén Darío.


Anomía

El 31 del pasado mes en el diario Mural, la doctora Ruiz Arriola nos ilustra sobre lo que el padre de la sociología moderna, Emile Durkheim, se refería como un país anómico, esto es sin ley. Respiro aliviado, empezaba a creer que tan sólo a quien esto escribe le incomodaba lo que ocurre cotidianamente a lo largo y ancho del país, estado y población. Esto es, el vacío de poder, de voluntad política que solapa y permite que Juan Cuerdas en lo personal, o grupos ‘organizados’, hagan de la ley y el orden en este país un papalote. Símil que estrictamente debería limitarse tan sólo a aquella parte de su anatomía sobre la que toman asiento…


Los comportamientos sociales de chicos y grandes cada día que pasa en México se asemejan más y más a los caóticos del Wild West norteamericano o a los usos común y corrientes en cualquier aldea hotentote del África profunda y salvaje. Con el agravante de que aquí está vedado al ciudadano pacífico recurrir a las armas para su propia protección, bajo el supuesto que el monopolio de la fuerza corresponde únicamente al Estado, capaz y suficiente de protegerlo… No te rías, lector, que la cosa es seria, muy seria. Tan seria que se multiplican las ejecuciones, los asaltos a mano armada, por comandos erizados de modernas y sofisticadas armas, hasta a los cuarteles y grupos de aquellos que, irónicamente, deberían protegernos y no alcanzan a protegerse a sí mismos.


En la mártir Ciudad Juárez ya nadie puede reunirse para divertirse o comunicarse porque son masacrados por grupos paramilitares que tan sólo buscan demostrar su poder y alto entrenamiento para matar. En cualquier otra ciudad ‘gobernada’ por cualquier autoridá de cualquier color, es claro y evidente que la situación imperante ya se les escapó de las manos y la tal autoridá está totalmente rebasada por el desorden generalizado y rampante. La doctora Ruiz concluye que: “…así legisle y gobierne el PAN, PRI o PRD, nuestra triste realidad laboral, penal, ambiental, comercial y gubernamental seguirá siendo lo que siempre ha sido (un auténtico desmadre) mientras nuestros imbéciles de izquierda, centro o derecha sigan legislando al alto vacío en vez de comprometerse de una buena vez, a crear y hacer respetar (sin excepciones partidistas) un verdadero Estado de Derecho”. Cosa maravillosa que no verán nuestros ojos, doña Claudia…


Y, para endulzarnos la amarga píldora: No es para que se rían, pero la fiebre del Bicentenario se ha declarado en México: desde el desconsiderado papá que acaba de bautizar a su retoño consentido como “Anivdelarev”… Con ese nombrecito el niño va a tener que fajarse en la calle como auténtico revolucionario. ¡Pobre!.. Pero la fiebre se intensifica: Las 2 jóvenes y bellas hermanas Fernanda e Isabel, con los improbables apellidos Calles Carranza (bisnietas supuestas de esos próceres revolucionarios), ‘les hará justicia’ la revolución pues ambas posaran en desnudo total dentro de la edición de febrero del Playboy México. Para abrir boca en los festejos del Centenario… ¡Fuego!

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viernes, 29 de enero de 2010

Campanas...

Antoine de Saint Exupéry +

San Sebastian, 2006


LA CORNADA

Por Renecio del Rincón t.

“El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va…”

-Antoine de Saint Exupéry.

Campanas

El rincón donde transcurren los días de Renecio en la sureña Sayula, queda a distancia caminable de cualquier punto vital, necesario o interesante de la población. Su Plaza de Armas, bordeada de portales, dista de él meros 40 metros y 60 lo separan de la señera Parroquia de la Inmaculada. Por las noches, desde su comedor se vislumbra la cruz que corona el campanario, bañada en verde resplandor de incongruente neón; licencias del tiempo, pues… Con semejantes cercanías, participa Renecio del pulso diario y palpitante de este pueblo de perpetua cuaresma y procesión, incluyendo sus soberbias ‘cuetizas’ que hay que tolerar, unas por otras pues. Toda peregrinación, comparsa o desfile comparece obligadamente frente a sus enrejadas ventanas, también todos los dolientes sepelios. Y, unos y otros en sentido contrario a la circulación vial establecida. Noblesse oblige, pues…


Pero, de lo que en verdad quiero platicarles -inspirado tal vez por Yáñez y su Al filo del agua- es del disfrutable repertorio de un desconocido amigo campanero, quien desde las seis y media de la mañana -y tan sólo termina al filo de las nueve de la noche- desgrana tan popular arte con sus esperanzadas llamadas a misa, marcando la elevación y la bendición, sus domingueros repiques felices y jocundos, o bien, dobla a difuntos casi a diario recordándonos al pariente, amigo o conocido que se fue...


Campanas que antaño suplían a los relojes anunciando el alba a las cinco, que ‘daban’ las doce (el angelus), las tres y la oración a las nueve, pauta infaustamente ya perdida. En tal tesitura, viene a la mente aquel filosófico fragmento en la obra de 1939, Terre des hommes, del escritor y piloto (o aviador y poeta) francés, Antoine de Saint Exupéry al deceso de una anciana campesina: “Por ello, esa misma noche, la campana de muertos de la aldea me pareció cargada, no de desesperación, sino de una alegría discreta y tierna. Ella que celebraba con la misma voz los entierros y los bautismos, anunciaba una vez más el paso de una generación a otra. Y sólo se experimentaba una gran paz al oír cantar los esponsales de una pobre vieja con la tierra.”


A cambio de tan agradables efluvios sónicos que del campanario se esparcen, a los que mi perrita festeja con prolongados aullidos en reñida competencia, esa misma mimada perrita no deja de expresar su desacuerdo y franco espanto ante las nutridas salvas de cohetería con las que nuestros devotos feligreses expresan una asombrosa e incomprensible veneración, rayana en el fanatismo, a una casi cotidiana colección de deidades que celebran su ‘fiesta’ religiosa o pagana, a lo largo de todos los meses del calendario. Cuando mi esposa pregunta: -“¿A qué santo estarán celebrando hoy?”- le doy mi automática respuesta: No faltará, no faltará; si son cosa de al menos 11,000 vírgenes, y sin contar a arcángeles y apóstoles evangelistas…


Y, para endulzarnos la amarga píldora: ¡Ya parió la leona! Zelaya abandonó Honduras y planea radicar ¡en México, el basurero de la izquierda!...

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